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La justicia dominicana le falló a mujer ultimada por su expareja en un hotel de la Zona Colonial

 


Santo Domingo-RD,.-El homicidio de Luisa Betances Fabián, de 56 años, es una trágica historia que pone de manifiesto, una vez más, las fallas de la justicia dominicana en proteger a las mujeres en situaciones de violencia. Su muerte no fue un hecho inesperado; lamentablemente, fue «una crónica de una muerte anunciada».

Edwin Andrés Gerónimo Mejía, su expareja y asesino confeso, de 42 años, convirtió la vida de Luisa en un infierno, según denunciaron sus familiares. La golpeaba constantemente y la amenazaba, lo que llevó a Luisa a presentar una denuncia contra él, la cual fue desestimada por razones desconocidas

Aunque se desconoce por qué se archivó el caso, la fiscal titular de la Dirección Contra la Violencia de Género del Ministerio Público, Ana Andrea Villa Camacho, destacó en una ocasión que, aunque la víctima desista de una denuncia, el órgano tiene la obligación de continuar con el proceso y proteger a las mujeres.

Al acudir a la audiencia de conocimiento de medida de coerción contra el imputado, los parientes de la víctima expresaron que nadie merece una muerte tan cruel como la de Luisa, quien fue agredida en el rostro con un pedazo de block hasta dejarla en estado agónico.


El la acosaba donde quiera que ella iba. Es una muerte irreparable y no se compara con nada. Solo espero que Dios haga justicia», declaró Isabel Betances, hermana de Luisa.

Describió a su hermana como un amor de persona, trabajadora y dedicada. Luisa trabajaba en una villa en Bávaro, Punta Cana, en la provincia La Altagracia.

El fin de semana en que ocurrió el trágico hecho, el pasado domingo 11 de agosto, Luisa había viajado a la capital para visitar a sus tres hijos.

Uno de sus vástagos, Oscarlin Cuello, declaró que confía en que Dios hará justicia por la muerte de su madre y expresó su esperanza de que las autoridades cumplan con su deber.

Con profunda conmoción, señaló que no hay palabras para describir el dolor que siente por la pérdida de su madre, a quien definió como una persona «excepcional.


Fuente: diario libre.

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