Las EDES en el ojo del huracán: indignación y pérdidas por apagones prolongados.
Entre quejas y reclamos, la gestión de las Empresas
Distribuidoras de Electricidad (EDE) en la Republica Dominicana, se han convertido en el epicentro de un clamor colectivo.
Santo Domingo-RD,.-En ese paisaje de calor y la espera con las olas térmicas que exigen energía y una red que parece agotada por fallas operativas, emergen rostros cansados, gestos de frustración y la amarga cuenta de pérdidas económicas que pesan sobre familias y empresarios.
Bajo un sol que no perdona, los barrios del Distrito Nacional y el Gran Santo Domingo quedan a oscuras en gran parte del día; con apagones, de 10 a 12 horas, alteran la vida, el trabajo y el sueño de miles, de ciudadanos, mientras las calles anteriormente se visualizaban iluminadas en horas de la noche ya permanecen oscuras y llenan de quejas, frente a los colmados con la esperanza de ver su s entorno alumbrado.
“Se echa a perder todo, la leche, las carnes, los lácteos y helados… y yo no puedo vender nada”, dice Carmen, Martínez, dueña de un colmadito en Andrés Boca Chica; mientras que el comerciante José Méndez, añade: “Gasté un dineral en arreglar el inversor y no me valió de nada porque conque luz lo voy recargar”. En ese sentido han tenido que realizar improvisaciones como hacer abanicos de cartón, turnos para cargar teléfonos y de noches encender velas.
Las fallas no son rumores: un apagón nacional por una falla
en la línea de 138 kV del SENI, edesandres, la coyentry
y otras averías dejan al país
horas sin energía, y las EDE justifican interrupciones por mantenimientos de
emergencia y fallas en plantas.
Los apagones en la República Dominicana causan pérdidas millonarias: un corte nacional puede costar entre US$120 y US$200 millones (hasta RD$11,800 millones) por evento. A nivel comercial, un solo apagón puede generar más de RD$435 millones en pérdidas generales y más de RD$300 millones en el sector de Mipymes y colmados.
Según informe más reciente, en el 2026, dice que Las Empresas
de Electricidad (EDE) presenta perdidas
que alcanzan el 38.9 % de la energía comprada sin factura ni cobró, en el primer cuatrimestre, lo que
obliga al Estado a subsidiar más de RD$85,000 millones al año. Por lo que dicho
déficit agrava la crisis financiera del sistema eléctrico.
En lo doméstico, economistas estiman que hogares y pequeños negocios asumen hasta US$1,500 millones en sobrecostos por invertir en plantas, inversores, combustible y reposición de alimentos dañados. En ese sentido la Asociaciones de comerciantes alertan que muchos establecimientos trabajan con pérdida al borde de la quiebra por apagones hasta 12 horas diarias.
Desde la calle, las reacciones son directas. “No queremos discursos, queremos luz”, gritan manifestantes en las calles y avenidas; padres y estudiantes piden horarios estables para poder estudiar y trabajar; los pequeños comerciantes exigen compensaciones por pérdidas. Las EDE responden con planes parciales de mantenimiento y promesas de mejoras, pero la sensación general es que las medidas llegan a cuentagotas frente a un problema que exige soluciones estructurales
Autoridades y técnicos alertan que la demanda alcanzó picos
históricos durante las olas de calor, por el uso masivo de aires y
refrigeradores; la tendencia es clara: más temperatura y artefactos encendidos
presionan una red fatigada. Sumadas a fallas operativas, dichas condiciones explican los colapsos
momentáneos.
Según Expertos consultados, dicen que, además del mantenimiento, hace falta modernizar la infraestructura, acelerar proyectos de generación (incluidas renovables) y mejorar la gestión de la demanda. También recomiendan campañas de eficiencia y programas para proteger a quienes dependen de equipos eléctricos por salud.
Ante las malas inversiones, planificación y la irresponsabilidad
de dichas empresas y autoridades ante
una crisis que no perdona ni a los más
débiles.
¿Hasta cuándo la población
vivirá, a merced de una red que se
tambalea y que al parecer se nota dispuesta a seguir con rutina de oscuridad y
no por claridad, o mejor es pedirles a
las autoridades que la luz permanezca de
forma confiable?
¿Cree usted que el
sistema eléctrico dominicano continua arrastrando altos niveles de ineficiencia
?.
Por: Patricia Payano.

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