Gordon Cooper, astronauta de la NASA, demostró que la mente humana puede superar a la tecnología en momentos críticos, un ejemplo para la educación
El 16 de mayo de 1963, Gordon Cooper, astronauta de la NASA y pionero del programa Mercury, regresó a la Tierra sin el auxilio de los sistemas automáticos. Su nave había quedado prácticamente ciega
Los cálculos electrónicos fallaron. La tecnología, por un instante decisivo, se volvió inútil.
Y entonces ocurrió lo esencial: el ser humano tomó el control.
Cooper no sobrevivió por azar. Sobrevivió porque sabía pensar. Recurrió a la ciencia aprendida, al lenguaje interior ordenado y a la disciplina mental.
Con un lápiz, un reloj y la observación de las estrellas, hizo lo que la máquina ya no podía hacer
No debe ser una reforma de dispositivos, sino una reforma del pensamiento.
Durante años se ha confundido modernización con digitalización. Se han llenado aulas de tecnología mientras persisten déficits en comprensión lectora, razonamiento lógico y expresión escrita.
POR: Rafael Santo Vadia.
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