Las muestras colectadas en los 220 puntos fijos y aleatorios,
son recibidas y analizadas diariamente. (PEDRO BAZIL)
Conforme las medidas de calidad establecidas por la
Organización Mundial de la Salud (OMS), que deben cumplir las aguas servidas
para el consumo humano, está que deben tener un mínimo de 95 por ciento de
negatividad bacteriológica asociadas a coliformes fecales y es considerada
buena en un rango porcentual de 91 a 100 por ciento de calidad en tanto
potabilidad.
Contrario a los pronósticos e informaciones de contaminación
del agua para el consumo humano, la que se sirve en el Distrito Nacional y en
la provincia Santo Domingo cuenta con un 97 por ciento de potabilidad y está
libre de contaminantes bacteriológicos en más de un 95 por ciento, por lo que
cumple con los estándares internacionales para que se pueda tomar desde la
llave.
Julio Suero Marranzini toma agua de la nevera, la que está
conectada directamente a la llave en la cocina de su residencia.
Para el ingeniero sanitario Julio Suero Marranzini, la tesis
que sustenta sobre la calidad del agua, la aplica en la práctica. Revela que en
su residencia nunca ha comprado agua envasada y que tanto él, su familia y
visitantes, consumen el líquido directamente desde la llave, por la confianza
que le genera saber y haber sido parte del proceso de la construcción de un
sistema de calidad y vigilancia del agua que se sirve en la ciudad capital.
Fuente: DIARIO LIBRE
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