La actividad ha sido mermada por la presencia de menos
visitantes extranjeros y, por consiguiente, menor ocupación hotelera; sin
embargo, las inversiones siguieron fluyendo
En el año 2018 al país llegaron por la vía aérea siete
millones 220,334 pasajeros. En 2019 un poquito menos, pero igual se superó los
siete millones. En 2020 todo cambió por la pandemia de Covid-19 y las cifras se
fueron hacia abajo, provocando que República Dominicana cierre este año como
uno de los peores de su historia reciente en materia turística.
El corte realizado a noviembre por el Banco Central sitúa el
número de llegadas en dos millones 313,678. Eso incluye a residentes y no
residentes y a extranjeros. Faltando apenas 15 días para cerrar el año es poco
probable, imposible por demás, que se alcance el nivel del pasado año en
término de pasajeros. Eso es parte de los estragos que ha dejado la crisis
sanitaria para el sector turismo, uno de los pilares de la economía local.
Cuando esa actividad se ve afectada, arrastra consigo a toda
una cadena, compuesta entre otros renglones por los taxistas, suplidores de
infusiones, tiendas de artesanía, suplidores de productos agropecuarios y
fundamentalmente la empleomanía. Es lo que ha ocurrido esta vez.En país se
cerró al mundo por aire, tierra y mar en marzo, y en lo concerniente al turismo
reabrió el primero en julio, y con eso la esperanza de comenzar a superar las
dificultades que desde el pasado año atraviesa la “industria sin chimenea”,
agravada con la actual pandemia.
A finales de agosto el entonces recién estrenado ministro de
Turismo, David Collado, calculó que el colapso de la economía mundial a causa
de la pandemia del Covid-19 provocará que el Estado dominicano deje de percibir
US$2,500 millones de dólares por concepto de divisas por el turismo. Pero desde
otros ámbitos se dijo que la cifra podría ser mayor, especialmente porque no se
sabe con certeza cuándo acabará la pandemia.
Desde el primero de septiembre el gobierno presidido por Luis
Abinader dispuso de incentivos para el sector turismo con un programa de
inversión de poco más de RD$420 millones.
Dentro de las medidas de impulso se incluyó la reducción de
la tarifa de Acuerdo de Precios Anticipados (APA) en un 35% y la eliminación
del pago por anticipo durante seis meses. Adicionalmente se dio a conocer la
eliminación del pago del 1% de los activos para el sector, hasta junio del
2021, y la extensión por un plazo de dos años del inicio y término de los
proyectos del Consejo de Fomento Turístico (Confotur). En la presentación del
Plan de Recuperación Responsable del Sector Turismo, Abinader dijo que se ha
asegurado la disponibilidad de las rutas aéreas estratégicas, a través de
acuerdos de promoción y garantía de cupos en vuelos hacia los destinos
turísticos locales. Además, se dispuso un protocolo con certificación
internacional.
El Gobierno conformó un comité para la promoción del país en
el extranjero, junto con el sector privado, en procura de garantizar que cada
centavo invertido sea aprobado de forma conjunta. A través del Ministerio de
Turismo se renegociaron todos los acuerdos privados de promoción que tenía el
país, lo que trajo como beneficio, según se informó, un ahorro de 700 millones
de pesos en los primeros cien días de gestión. Luego de la reapertura del
turismo, el Gobierno diseñó una estrategia con el apoyo de los bancos
comerciales para la reactivación que ha sido pieza clave en 2020 para que los
inversionistas se animaran a reabrir los hoteles y dejar de tener pérdidas. Así
plantearon algunos entendidos en el tema, entre ellos el vicepresidente
regional de Operaciones en República Dominicana de la cadena hotelera
AMResorts, Daniel Hernández, y la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo de
República Dominicana (Asonahores). La tasa de ocupación que han registrados los
hoteles antes de la pandemia y con ella es la siguiente, según cifras del Banco
Central de República Dominicana: En enero, de cada cien habitaciones hoteleras
75.2 estuvieron ocupadas; en febrero el 79.5% y en marzo el 49.6%. Pero luego
que el país se cerró -a mediados de ese mes- vino el declive en abril, con
apenas el 20% de las habitaciones ocupadas, en mayo con el 20%, en junio con el
20% y en julio el 17.7%. En agosto, que ya la actividad turística había sido
abierta, de cada cien habitaciones solo se ocupó el 20.6%; en septiembre el
29.7% y en octubre el 32.5%. Falta esperar la actualización de los meses
noviembre y cierre de diciembre para ver si hubo cambios importantes.
La visita
El presidente Luis Abinader a pocos días de asumir el poder
volvió a colocar la provincia de Pedernales entre los principales titulares de
los diarios, al anunciar el 30 de agosto la puesta en marcha de un “master
plan” para el desarrollo turístico de toda la región Sur, especialmente en la
citada provincia, además de Barahona y Bahoruco. Para entonces, dijo que se invertirán
cientos de millones de dólares, a través de una alianza público-privada que
incluye licitaciones públicas transparentes para la construcción de un gran
complejo hotelero que respetará el equilibrio ecológico de la zona.
El mandatario realizó una visita de dos días (durmió en
Pedernales) en la que se reunió con empresarios de ramas distintas y diversos
sectores de la región. Fue una jornada que concluyó de manera positiva y
optimista. Los pedernalenses llevan años recibiendo promesas de que habrá impulso
para la zona, sin que eso caiga en terreno fértil. El Instituto Formación
Técnico Profesional (Infotep) se comprometió, y ya ha dado los primeros pasos,
a preparar todo el personal humano que requerirá Pedernales y el Sur, una vez
se produzca el despegue de la denominada “industria sin chimenea”, que es el
turismo.
Una señal de confianza
en el clima de inversión
A pesar de la difícil situación impuesta por la pandemia, la
inversión en proyectos hoteleros no se ha detenido en el país. Para citar un
ejemplo, entre octubre y el 13 de noviembre el presidente Luis Abinader acudió,
por lo menos, a la inauguración de entre siete y diez hoteles en los polos
turísticos de las provincias La Altagracia, Puerto Plata y el Distrito
Nacional.
Y en diciembre ha seguido el ritmo de apertura de
establecimientos, que envuelven cientos de millones de dólares. El mandatario
ha estado muy de cerca con los inversionistas. El sábado pasado visitó de nuevo
el este, donde agotó una apretada agenda con representantes del sector.

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