Desde hace meses, observo
con preocupación en redes sociales, particularmente en Facebook, unos videos en
los que distintas personalidades, incluyendo al presidente de la República,
Luis Abinader Corona, al Gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu,
así como a figuras de la televisión y de otros ámbitos públicos, promueven unas
supuestas plataformas financieras, que estarían generando rápidos retornos
millonarios a quienes invierten en ellas.
La población debería estar consciente de que esos videos son deepfakes, que es como se conoce el producto de la manipulación de imagen y sonido, que se logra con la ayuda del uso de la Inteligencia Artificial (IA).
La IA, como la importante herramienta
que es y que llegó al mundo para hacerlo más productivo, eficiente e innovador
y, por tanto, para quedarse, no pierde méritos con los deepfakes. Como
cualquier otra tecnología y las redes sociales mismas, nada de lo creado es
malo o bueno por sí mismo, sino que depende de la utilidad que le de la persona
que acceda a ellas.
En República Dominicana ha habido, y me atrevo a decir que hay, muchos casos de estafas piramidales y otros esquemas fraudulentos que prometen grandes ganancias, sin riesgos o con riesgo mínimo, a cambio de inversiones iniciales
Decenas de gente han
quedado enganchadas y otras tantas siguen involucrándose en esas prácticas que,
más tarde o más temprano, provocan incontables dolores de cabeza a los incautos
que participan como inversionistas y a las propias autoridades que, de alguna
manera, deberían impedir que eso ocurra.
Estos
esquemas suelen atraer a personas con la promesa de rendimientos rápidos y
altos, pero en realidad, el dinero de los nuevos inversores se utiliza para
pagar a los anteriores, sin que haya un producto o servicio real que genere
ingresos.
En más de una ocasión, he visto el video (deepfake) en el que el presidente Abinader, figura invitando a quienes “lo encuentran” en las redes a invertir para cambiar prontamente de vida… “Hablo de una cantidad con la que puedes dejar de trabajar”, se le oye decir. Es más, lo transcribo, in extenso:
“No sé cómo has encontrado
este video, pero no te arrepentirás. He enviado una invitación a 50 personas,
hay una oportunidad de ser parte de un proyecto que cambia la vida. Cuando digo
que es un cambio de vida, no me refiero solo a 300 dólares en ingresos. Hablo
de una cantidad con la que puedes dejar de trabajar”.
Continúa el presidente, con
el tono lo más apegado posible a su voz: “La plataforma de inversión ofrece una
oportunidad única de empezar con tan sólo 250 dólares. El acceso a esta
plataforma está abierto a un número limitado de personas. La confianza en el
éxito del proyecto garantiza el reembolso, si no puede ganar dinero. Date
prisa. Esta es la última oportunidad. ¡Únete a la plataforma hoy mismo y
empieza a cambiar tu vida, ya!”. ¡Falso!
Es un video con una alta
calidad visual, aunque con voz robótica, pero con tono igual o muy parecida a
la del mandatario, elementos (visual-oral) que, aún sin estar muy bien
coordinados entre sí y las formas gestuales, conforman una imagen integral que
a cualquiera se le hace difícil y a muchos hasta imposible, separar la creación
artificial de la imagen real del mandatario. ¡Es el deepfake!
En otro caso, el gobernador
del Banco Central, Valdez Albizu, supuestamente habla de una plataforma de esa
institución, que estaría generando 6 millones de pesos dominicanos al año, a
quienes inviertan sólo 15 mil pesos. Y van tan lejos que aseguran que esa
plataforma genera ganancias continuas, en tan sólo 20 minutos después de haber
realizado la primera inversión.
Así, hemos visto trabajos
de edición de populares comunicadores y conocidos economistas en el que se resaltan
las alegadas bondades de la inversión en línea, que per sé no están atadas al
engaño y a la estafa, pero sobre las cuales se debe tener siempre mucha
precaución a la hora de disponerse a realizar una inversión.
Lo más fácil casi nunca es
lo más conveniente. Dude de quien le ofrezca duplicar, triplicar, cuadruplicar,
quintuplicar o elevar a escalas inimaginables su dinero, sin mayor esfuerzo,
con el simple hecho de entrar a una plataforma y decirle a alguien más que lo
haga. ¡Cuidado!
Esas promesas de alto y
pronto rendimiento de su dinero, sin supuestos riesgos, son demasiadas buenas
para ser verdad.
Esta época de cercanía de
la Navidad suele ser un caldo de cultivo para quienes vestidos de mansos
corderos y repletos de mejor voluntad buscan incautos para la inversión, por lo
cual los organismos vinculados a la prevención y represión de estos crímenes y
delitos en el país, tienen un gran desafío.
La Superintendencia de
Valores; la Procuraduría Especializada contra los Crímenes y Delitos de Alta
Tecnología, el Departamento de Investigación de Crímenes y Delitos de Alta
Tecnología (DICAT) y el mismo Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones
(INDOTEL) tienen entradas, platos fuertes y postres, a pedir de boca. ¡Que no
se duerman frente a las estafas!

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